Volver a creer

 

Qué felicidad sientes al recibir un mensaje de esa persona, al escuchar una palabra bonita, al repasar una larga conversación en la que lo importante ha sido mirarse a los ojos, qué dulce situarte en ese momento una y otra vez.  ¿Verdad?

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Que fácil es pensar que eso nunca acaba, que la vida será siempre agradable, que vivir es acumular experiencias que nos enriquecen, que el dolor es pasajero, que al final lo que cuenta son los momentos de risas con tus amigos en el bar y que difícil es creerlo.

Creer es un ejercicio mental que nos lleva a considerar que una cosa es posible sin tener la certeza de ello.  Creer se trata de tener fe, de aceptar las cosas tal cual nos las dicen con los ojos cerrados y sin dudar.  Es un ejercicio difícil de realizar y no todos estamos dispuestos a intentarlo.

Cuando todo va mal ya no podemos creer, no podemos viajar hasta aquella sonrisa que lo cambió todo, otra vez.  La realidad nos es tan dolorosa que nuestra mente no tiene recursos para fantasear, para volver  a ese punto y empezar de nuevo, sin más.

Sin embargo, podemos sentir, no lo hemos perdido todo, podemos respirar y descargar todas nuestras emociones, enfrentarnos a nuestros miedos, fingir que somos mejores que hace unas horas y equivocarnos mil veces más. No hay nada escrito, nosotros somos los actores de nuestra vida y lo hacemos lo mejor posible.

Recomponernos no es fácil, los pensamientos nos invaden y volvemos a ese lugar donde todo lo malo nos hundió, la pena nos arrastra hasta el infinito y más allá, tan rápido que no podemos hacer otra cosa que dejarnos ir.

No podemos forzarnos a sentir determinadas cosas o obligarnos a estar mejor, pero si que podemos esforzarnos un poquito cada día por recuperarnos, por encontrar algo que nos ayude a continuar hasta que nos volvamos a encontrar con nosotros mismos. Tenemos que tener en cuenta que no es fácil y que seguramente nos costara algún tiempo volver, tenemos que vivir diferentes emociones y pasar por diferentes estados para creer de nuevo.

 El cambio será gradual, ira poco a poco y se mostrará de forma sutil. Destellos de ti aparecerán súbitamente sin reflexionarlos, serán momentos de luz o sombras de lo que fuiste y entonces  sabrás que todo va a volver, de otra manera, tal vez, pero volverá con la misma carga que entonces. Fotograma_Volver_a_verte

La pena, la culpa, la rabia, la nostalgia, la tristeza, el miedo, el odio, el amor, nos acompañaran siempre, estarán presentes o se convertirán en otra cosa a lo largo de nuestros días pero eso aún queda por vivirlo y afrontarlo. Alejarnos y tomar conciencia de la situación y de lo que ella nos trasmite puede ser un buen comienzo.

Creer que todo volverá a ser como antes, tal vez sea demasiado costoso pero podemos probar a seguir sintiendo, dejarnos llevar por el momento e intentar guardarnos algo bueno cada día en nuestra memoria. Paso a paso ir aprendiendo a ser nosotros mismos de nuevo dejando que cicatricen nuestras heridas, nuestro ser.

Tuve que cruzar el puente
Sentarme a descansar al sol
Negarme a resbalar por la pendiente
Volver a encontrar color

Tuve que salvar el puente
Tuve que pararme al sol
Tuve que cruzar el puente

Y es mejor sentir
Que pensar sentir
Es mejor

Manolo Garcia

Escrito por Inés Català Borredà

Inés Català Borredà

Licenciada en psicología
Máster en Psicopatología, neuropsicología y salud

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