Thirteen (¿Buscando una identidad?)

La películas titulada “Thirteen” o en español “A los trece” es un drama que nació en 2003. El film es una autobiografía de la adolescencia de la actriz Nikki Reed. Inicialmente, la película estaba destinada a ser una comedia pero finalmente, terminó siendo un drama.

Se filmó en 26 días (por la intervención de menores en las escenas) y se escribió el guión en 6 de la mano de Nikki Reed y de Catherine Hardwike (que también dirigió el film).

Thirteen narra la adolescencia de Tracey (Evan Rachel Wood) como pasa de estudiante modelo a chica mala. Nos encontramos con la transición más común en ese periodo de edad. Podemos encontrar: rebeldía, consumo de tóxicos, diferencias en el comportamiento, búsqueda de la propia identidad, etc. Es una etapa difícil para los padres y para los propios protagonistas. En la película se muestra cómo Tracey empieza a sacar malas notas, salir por las noches, consumir tóxicos acompañada de su amiga Evie (Nikki Reed).

También podemos observar cómo actúan sus padres y las dificultades que se presentan. Para poder llevar a cabo el papel de madre, la actriz (Holly Hunter) tuvo que entrevistarse con la madre real (madre de Nikki Reed) y así crear un mejor personaje.

 

¿Qué aparece en escena?

 El problema más inofensivo/defensivo: ser rebelde. Ser rebelde en la adolescencia es casi una obligación para la mayoría. Hay que buscar las reglas, transgredirlas y aprender de esos errores (no siempre se aprende y no siempre es necesario). Se pone a prueba la paciencia y la dureza de las normas familiares (que en muchos casos son inexistentes). Partimos de una Tracey que tiene amigas con las que estudia y sale por las tardes, lo que podemos denominar amigas de ambiente protector para su desarrollo. Una vez entra en escena Evie (amiga destructora de dicho ambiente) Tracey empieza a calibrar las normas familiares (en este caso laxas, dado que nunca había habido ningún problema). Se hace un piercing, vuelve a altas horas de la mañana, se salta clases, no presenta los trabajos, empieza a cambiar su actitud, se averguenza de su madre… Estas actitudes en esta edad y hasta cierto punto, son normales. El problema radica en el límite de estas actitudes. Cuando no existe. Cuando el adolescente vaga sin contención. Una vez en edad adulta estas actitudes desaparecen dando vida al adulto responsable.

Hay diversas patologías que se recogen en la película. Una de ellas, el trastorno de conducta alimentaria que afecta a un gran porcentaje de chicas adolescentes. Se representa cómo Tracey deja de comer y miente a su madre sobre ello. Esta conducta aumenta su mal humor y se encuentra más irritable. Cursa con la imagen de chica guapa, el cambio de ropa (más corta y más ceñida) y la necesidad de gustar a los chicos. En una de las escenas, Tracey aparece con un tanga y un pantalón de cuero y su propio hermano (que la ve de espaldas) le echa un piropo. Al darse cuenta de quién es ella sale corriendo.

Un tema importante en escena son las autolesiones. Tracey cuando tiene problemas o discusiones con su madre se autolesiona. Estos problemas no parten de la transición adolescente, dado que en la película se infiere la larga evolución del problema. Se puede ver la mala gestión de sus problemas y emociones. Cómo se encierra en sí misma y permite que la inseguridad se apodere de ella. Por mucho que su madre intente ayudar, no lo consigue.

Este es un proceso difícil, pero no imposible. La falta de comunicación impide una correcta relación padres-hijos por lo cual es necesario en estas edades (y más con hijos conflictivos) dotar a los padres de herramientas necesarias para llevar esta etapa.

El consumo de tóxicos pasa más desapercibido (aunque es notable) que otras características importantes de la película pero refleja cómo escapa de la realidad a través del consumo de ciertas substancias.

No sólo puede verse en Tracey, la madre (Mel) era consumidora de OH y nicotina ocasionalmente.

 

¿Y qué pasa con Mel (la madre)?

La familia es mono parental, ella trabaja de peluquera desde casa y paga las facturas y educa a sus hijos. ¿Cómo la afecta a ella el desarrollo de Tracey?

Se puede observar como Mel recae en el consumo de nicotina y se infiere cierta sintomatología depresiva reactiva al proceso. Es totalmente normal, todos somos personas y tenemos un límite.

El padre, en este caso es inexistente. Un hombre con grandes responsabilidades laborales que delega el trabajo de educación en su ex-pareja.

El final de esta historia lo dejaré para el lector, por si le ha picado la curiosidad en el artículo. Si mis palabras han llegado lejos puede verla en cualquier DVD o portal. Si no, el final seguramente se encuentra en la wikipedia.

En ‘thirteen’ se puede ver reflejada una realidad adolescente muy común en un ambiente socioeconómico y cultural medio-bajo. Una realidad pura con lo conflictos y dificultades que toda familia puede tener. Un papel protagonizado por la inseguridad y la búsqueda de una identidad.
La moraleja de esta historia puede ser una o pueden ser varias. Sobretodo, mucha paciencia.

Escrito por Cristina Pérez

Cristina Pérez

Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona con mención en clínica de adultos. Experiencia con pacientes con TCA y Hospital de Día.

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