THC y su consumo

El tetrahidrocannabinol (THC) es el principal constituyente psicoactivo en cannabis, el cual procede de la planta Cannabis Sátiva.

Es considerada la droga ilegal más consumida en nuestro país. Según la  Organización Mundial de la Salud (OMS), España está a la cabeza de los países desarrollados en el consumo de esta sustancia.

Cada vez hay más controversia acerca de si es beneficioso o no su consumo, pero lo cierto es que investigaciones recientes alertan de cuáles son los efectos sobre el sistema nervioso central.

Cuando se fuma, el THC pasa de los pulmones al torrente sanguíneo, para ser transportado al cerebro y otros órganos. Una vez instalado en el cerebro, el THC se conecta con un determinado tipo de receptor en las células nerviosas en áreas que afectan a la coordinación, el pensamiento, la memoria, la concentración, la percepción sensorial y temporal, y la percepción de placer.

El consumo en dosis bajas pueden producir sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, euforia, desinhibición, pérdida de concentración, disminución de los reflejos, ganas de hablar y reír, enrojecimiento de los ojos, aceleración del ritmo cardiaco, sequedad en la boca y garganta, dificultad para ejecutar procesos mentales complejos, alteraciones de la percepción temporal y sensorial, y puede disminuir la memoria a corto plazo. A ello le sigue una segunda fase de depresión y somnolencia.descarga foto thc

En dosis más elevadas, puede provocar confusión, letargo, excitación, ansiedad, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de pánico y alucinaciones.

Los efectos secundarios de su consumo durante un largo periodo de tiempo, según indican las investigaciones realizadas oscilan desde cambios en el cerebro, afectando a la respuesta de estrés, motivación y sensación de recompensa, pasando por problemas respiratorios, disminución de la presión arterial y baja capacidad del cuerpo para combatir infecciones.

En cuanto a los problemas emocionales que se derivan de su consumo, se destaca la mayor propensión a la depresión. Aumento de la ansiedad, desarrollo de trastornos de personalidad y mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia.

En cuanto a los tratamientos que han mostrado ser eficaces para la dependencia de la marihuana, están las intervenciones conductuales, incluyendo la terapia cognitiva-conductual.

Aunque actualmente no existen medicamentos específicos para tratar la adicción a la marihuana, los hallazgos recientes sobre cómo funciona el sistema de canabinoides muestran ser prometedores para el desarrollo de medicamentos que ayuden a aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia, bloqueen los efectos de intoxicación aguda (como la euforia) de la marihuana y prevengan las recaídas.

Escrito por Yasmin Shehadeh Alandete

Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia.
Habilitada como Psicóloga General Sanitaria.
Actualmente y desde hace 8 años, trabajo como Integradora Social en San Juan de Dios, Servicios Sociales, con el colectivo de personas en situación de sin hogar con patología dual.
Preparando las oposiciones para Psicólogo Interno Residente.

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