¿Quién manda en tí?

Se suele decir que el ser humano es un ser racional, pero en realidad somos mucho más complejos que eso, en este artículo os queremos explicar como funciona nuestro cerebro, y como funcionamos las personas.

Para entendernos, debemos aclarar que tenemos tres cerebros: el encargado del razonamiento, el de las emociones y el que llamaremos de supervivencia. Enseguida veremos como funcionan:

  • Neocortex cerebral: el neocórtex es la parte más exterior del cerebro, es la que aparece más tarde en la brainevolución y la que capacita al ser humano para el razonamiento, es una parte que tiene lugar para crecer pues se encuentra en la parte más superficial de nuestra cabeza.
  • Sistema límbico: se encuentra en la parte interior del cerebro, sin capacidad de crecimiento, y se encarga de las emociones.
  • Cerebro reptiliano: se localiza por debajo del sistema límbico y es el más primitivo de los tres cerebros, su función es la supervivencia.

Cada uno de estos cerebros toma el control sobre nosotros dependiendo de la situación, por ejemplo, ante un peligro inminente el cerebro reptiliano tomará el control sobre los otros dos, anulando el resto de nuestras capacidades, para garantizar que actuemos para salvar ese peligro, y reptilnosotros no seremos conscientes de haber actuado. Ante un peligro inminente no es adaptativo ponerse a reflexionar sobre la mejor estrategia a seguir o sentir ciertas emociones, sino lo que asegura nuestra salvación es una actuación instintiva al estilo animal.

El cerebro reptiliano actuará a modo de reflejos, generando actuaciones poco racionales y donde no habrá cabida para las emociones empáticas hacia otros. En estas circunstancias nos beneficia actuar como lo haría un animal.

Cuando nos enamoramos y el sistema límbico tiene el control, nos cuesta concentrarnos y tomar decisiones limbicracionales pues de alguna manera nos secuestran nuestros sentimientos.

Del mismo modo sucede ante una situación de miedo o temor, que provoca que rindamos de forma inadecuada en el trabajo, o que impide a un alumno realizar un buen cálculo matemático bajo la mirada de un profesor demasiado exigente.

Podemos notar en nuestro cuerpo los síntomas de las emociones: sudor, palpitaciones, dolor de estómago, temblor, etc… y ésto es una suerte, porque podemos entrenarnos en el dominio de las emociones y conseguir así retornar el poder al neocórtex cerebral, logrando, por ejemplo, evitar suspender un examen por temor al fracaso. Este control de la razón sobre las emociones es algo que se suele trabajar en psicoterapia, ya que es común que las personas sean arrastradas por sus emociones y pensamientos irracionales.

La ansiedad por ejemplo, que en muchas ocasiones se combate con medicación, que actúa directamente sobre los neurotransmisores del cerebro, podríamos combatirla con una mayor conciencia corporal, detectando las respuestas fisiológicas al miedo y su causa, pues la ansiedad no es nada más que miedo. De esta manera ganaríamos poder sobre nosotros mismos en lugar de perderlo a causa de los fármacos.

Por último, cuando nos dejamos guiar por la razón, todo parece claro, hay una explicación para las cosas y sabemos lo que vamos a hacer en cneocortexada momento, es el paraíso de las personas perfeccionistas y controladoras. En un mundo utópico este estado se podría mantener pero tal como sabéis, el mundo es imperfecto, impredecible e imperecedero. Así nuestra razón se ve perturbada por imprevistos, emociones o peligros no esperados ni planificados, donde no hay una solución clara y racional.

Cuando el neocórtex tiene el poder sobre nosotros somos capaces de los cálculos más complicados, la capacidad del neocórtex es tan inmensa que el ser humano está alcanzando altos niveles de pensamiento, y así logrando un gran avance tecnológico en la sociedad.

Estos tres sistemas forman parte de todos nosotros, dependiendo de la situación y de la propia persona, predominará más un sistema que otro, y así debe ser.

Es importante conocer nuestros predominios y ser conscientes, en la medida de lo posible, de ello, porque podría pasar que una parte de nosotros domine de forma inadecuada sobre las otras y nos lleve a conductas desajustadas, o que nos provoquen perjuicios en lugar de beneficios.

 

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

6 comentarios de “¿Quién manda en tí?

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      Gracias por su interés,
      Rosa Domingo

  1. me pareció fascinante lo que aprendi hoy con este articulo tengo 54 años y recién ahora estoy empezando a estudiar y comprender como funcionamos. pregunta : como hacemos crecer el neocortex para que predomine sobre los otros…principalmente sobre el limbico

  2. Alberto su pregunta es muy interesante, pero no se trata de dominar las emociones a través de la razón, sino de aceptar nuestra parte más primitiva, abrazando nuestras emociones para aprender a gestionarlas más adecuada, o adaptativa, si se quiere.

  3. muy buen aporte, ofrece información pertinente, objetiva y muy bien explicada.
    me permito felicitarle miss Rosa Domingues.
    actualmente estudio lic. ciencias sociales, pero me intereso mucho por la rama de la psicología y la filosofía.

  4. muy oportuna la explicación
    te agradezco Rosa por el trabajo
    esta información ayuda a comprender los repentinos cambios en nuestro carácter
    saludos

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