¿Por qué llorar, pudiendo reír?

3691605753_d2a0d70958_zLa respuesta a la pregunta que da titulo al artículo de hoy es fácil de contestar: porque reír, aporta toda una serie de beneficios en nuestro estado  mental y físico que la tristeza o el mal humor no son capaces de darnos. Además, estos dos últimos aspectos, merman nuestras capacidades limitándonos más aún en la toma de decisiones y ayudándonos a percibir la vida de una manera mucho más lúgubre, sin salida, sin ilusión y con desesperanza.

En el artículo de hoy queremos explicaros cuáles son los beneficios de la risoterapia y de la práctica del buen humor, quién se puede beneficiar más de ella (aunque todos podemos disfrutar de esta práctica) y cómo combatir el mal humor o esa tristeza que en ocasiones nos ahoga hasta no poder más.

 

El buen humor es el camino

La idea de que la risa y el humor fomentan la salud no es nueva. A lo largo de las últimas décadas se han realizado estudios terapéuticos sobre la risa y el buen humor (o actitud positiva) en la salud mental y física de las personas y en los que se ha estudiado la atribución del humor para algunas problemáticas como: la reducción del estrés, una mejor tolerancia al dolor, mejorar la capacidad para afrontar una enfermedad, etc. En todos, se han observado mejorías notorias respecto a estas problemáticas, pero aún es demasiado pronto para afirmar que la risa y/o la actitud positiva ante adversidades es “la mejor medicina”. En todo caso, “es el camino” correcto y adecuado para conseguir una mejoría. Considerando que el buen humor aporta un gran porcentaje en alcanzar un grado de salud óptimo, convendría dejar claro qué efectos produce.

Los efectos del buen humor. La risoterapia

En primer lugar, el humor positivo tiende a fomentar la construcción de los lazos interpersonales y grupales y ayuda a desarrollarnos como personas. El sentido del humor no se trata de un mero remedio para prevenir o ayudar a superar la enfermedad, sino una virtud que fomenta un mayor bienestar y disfrute de la vida. Ayuda a compartir experiencias, pre- disponiéndonos a querer vivir momentos positivos, a buscar experiencias positivas y, como consecuencia de ello, a sentirnos realizados con nuestra vida.

La risoterapia es un tipo de tSense títolerapia, aunque no debería realizarse como tratamiento único sino como complemento para ayudar a abordar problemáticas de diferente índole. Se trata de una serie de técnicas encaminadas a reír por encima de todo. Son sesiones en las que las personas desarrollan su expresión corporal, se dejan llevar y permiten relacionarse positivamente con otras.

Lo ideal sería saber reírse solo, pero en las sesiones de risoterapia se crean grupos para aprovechar el contagio de persona a persona, ya que reír en grupo no es lo mismo que hacerlo solo: de esta forma el efecto grupal estimula a los que normalmente no reirían. Y aquí, dicen los expertos, es importante aprender a reírse de uno mismo, de las capacidades limitadas del ser humano y de la vida.La risoterapia ayuda a desdramatizar las situaciones de la vida. Por eso las personas que la realizan aprenden a tener una mejor visión de sí mismos, de su entorno y de sus posibilidades.

La risoterapia no tienen límite de edad. Está dirigida para todas aquellas personas, que quieran participar de ella y experimentar cambios y resultados en ellos mismos sin necesidad de estar enfermo. Evidentemente, las personas enfermas son unas de las principales beneficiadas porque ayuda a cambiar la percepción de enfermedad. En pacientes con cáncer, por ejemplo, ayuda a paliar algunos de los síntomas secundarios de los tratamientos y a reducir notablemente la percepción y tolerancia de dolor.

Las personas mayores, que generalmente tienen una vida muy solitaria, esta terapia realizada en compañía le aporta optimismo y ganas de vivir, lo que sin duda mejora su salud en general.

Como vemos, a pesar de no ser un tratamiento totalmente determinante en las curaciones de muchas enfermedades (tanto físicas como mentales) o no solucionar los problemas de la vida cotidiana, la risa y el buen humor son dos pilares y dos caminos básicos para ayudarnos a resolverlos gracias a la actitud positiva, lo que nos permite tomar decisiones claras, y conforme a nuestros ideales.

Escrito por Vanessa Belmonte

Vanessa Belmonte

Psicóloga clínica.
Especialista en psicooncología, en tratamiento psicológico para el colon irritable y trastornos alimentarios.

Psicóloga de AACICAT.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *