Pereza

Este artículo lo dedicamos a LA PEREZA, la pereza (en latín, acidia) refiere a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia de uno mismo. Cuando se habla de pereza no se refierDigital Capturee a las conductas ociosas, si una persona se dedica al disfrute de la los placeres de la vida, eso no se considera pecado, sino que habla de lo que se llama “la tristeza de ánimo” que aparta al creyente de las obligaciones espirituales.

Se podría pensar que la pereza se relaciona con el cansancio físico, pero no es así, la pereza viene a ser un asunto más psicológico que físico. Este pecado implica que la persona siente desgana por las obligaciones, se encuentra triste, y descuida sus tareas.

En la actualidad llamamos al pecado de la pereza DEPRESIÓN, siendo su definición: “diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia).”

Estudios epidemiológicos cifran la depresión en un 3% de la población general, y se pronostica que su aumento va a ser exponencial en los próximos años, convirtiendo esta enfermedad en la plaga del siglo XXI.  La depresión supone el motivo de consulta más frecuente en los servicios de Atención Primaria, situación que se ha agravado con la actual crisis económica y, además, se trata del problema de salud más incapacitante a nivel mundial, por encima de cualquier enfermedad física

¿Porqué hay un aumento tan considerable en la actualidad? No sabemos la respuesta, pero podemos decir que existe una desconexión de las personas con sus propias necesidades, el ritmo de vida actual no nos deja lugar a vernos a nosotros mismos, a observar como nos encontramos, qué sentimos, qué nos gusta hacer, qué nos motiva, etc…  y esto contribuye a un dejarse llevar, que se va enquistando en la persona y que se acaba convirtiendo en una falta de ganas de vivir.

Dicta la moral cristiana que la pereza se combate con diligencia, y nos podemos ayudar de esta norma antigua para combatir nuestra depresión o su inicio, trabajando en la propia disciplina. Una de las maneras más eficaces de trabajar la disciplina es a través del ejercicio físico. Se recomienda un ideal de media hora al día de ejercicio físico, una persona que padezca depresión va a encontrar esto un imposible, pero con diligencia, con apoyo de terceras personas, esas acciones que nos van a costar realizar al principio, luego, a base de entrenarnos, a base de una gran constancia, van a ser hábitos para nosotros, que nos ayudarán a salir de ese círculo de inactividad y así invertir la tendencia hacia hacer más en lugar de hacer menos.

Otro término que se relaciona con el pecado capital de la pereza es la PROCRASTINACIÓN, entendida como la forma en que se elige hacer tareas de menor prioridad porque se obtiene un beneficio a corto plazo. La procrastinación es un suceso irracional en el ser humano. Que en realidad no se piensa o se planea y que simplemente ocurre al igual que la pereza. La procrastinación también se combate con diligencia, con la creación de hábitos y con disciplina.

“Después de la de conservarse, la primera y más poderosa pasión del hombre es la de no hacer nada.”

J. J. Rousseau

 

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

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