Miedo a volar

Uno de cada tres pasajeros tiene miedo a volar

La aerofobia o miedo a volar es más común de lo que parece a simple vista, incluso havion_2ay compañías aéreas que ofrecen cursos gratuitos para sus futuros pasajeros. Para las personas que sufren esta fobia hacer un trayecto en avión se convierte en una auténtica tortura, experimentan un miedo y una ansiedad tan grandes que han de sedarse para no darse cuenta de donde están.

La respuesta normal ante un miedo como éste es la evitación, así las personas con aerofobia evitan desplazarse a través del aire. Todo y así, hay personas que no pueden evadirlos, pues necesitan hacer viajes de trabajo, quieren ir de vacaciones o tienen familiares que viven a grandes distancias.

Las causas del miedo a volar son tan variadas como las personas mismas; una experiencia traumática asociada a los aviones puede ser un detonante de esta fobia. La información que nos llega sobre los accidentes aéreos, que no es realista, nos puede hacer percibir más peligro del que hay realmente o el mismo desconocimiento sobre como vuela un avión, nos puede hacer pensar que son los motores los que sustentan un avión en el aire y si éstos fallan el avión caerá en picado a tierra, cuando en realidad los motores desplazan el avión, pero éste se sustenta en el aire planeando.

La fobia a volar, como el resto de miedos, es irracional, por mucho que se le explique a la persona que su miedo es infundado, no causará un efecto, pues el miedo no tiene que ver con la razón. Tal como vimos en un artículo anterior, los miedos tienen un origen más primario, es una función del cerebro reptiliano, que actúa para asegurar nuestra supervivencia anulando nuestra capacidad de razonamiento.

Así pues, cuando la persona percibe algo como una gran amenaza, se bloquea su razón, pero ¿porqué tantas personas perciben el volar como una amenaza? Los pasajeros ansiosos experimentan el despegue de un avión como una advertencia de que su volar_2ascensión ha violado su lugar natural en la tierra. En mitología, el volar estaba reservado a los Dioses, siendo los humanos los que mantenían siempre los pies en la tierra.

Una vez elevados, estamos por encima de la realidad concreta del mundo y eso nos hace impotentes para actuar sobre ella.

Volar significa perder el contacto con la realidad, dejar de tener “los pies en el suelo” y elevarse hacia lo desconocido. En el aire la persona deja de tener la fantasía de control que tiene en tierra firme y se da cuenta, con gran terror, de que está expuesta al destino. Por esta misma razón las personas que padecen este mal suelen ser personas perfeccionistas, controladoras y maduras, que reinan sobre un mundo ordenado y lógico.

He aquí un resumen de las tendencias de personalidad que tendrán una predisposición a este miedo y sus opuestos:

tabla miedo a volarCuando analizamos un hecho, podemos observarlo a diferentes niveles de profundidad, podemos decir que una persona ha generado un miedo a partir de un condicionamiento negativo, es decir, a partir de una mala experiencia, o, podemos profundizar más, y aventurarnos a decir que una persona percibe inconscientemente el volar como dejar de “tener los pies en la tierra”, y dejarse llevar por la imaginación perdiendo el control de lo tangible.

Haciendo una analogía, diríamos que volar alude a Peter Pan, ese llamamiento a irnos volando a la tierra de fantasía y no crecer nunca jamás. El miedo a volar, seria en este caso, el miedo a fantasear, a perder el control, a dejar de ser una persona adulta que tiene respuestas a todo, que sabe lo que va a pasar en cada momento. La fobia, esa tremenda ansiedad, nos desvela lo equivocados que estamos; estamos expuestos cuando volamos, cuando conducimos un coche, cuando caminamos por la calle, en todo momento estamos expuestos a lo más temible, a la muerte.

Las personas que tienen miedo a volar tienen una oportunidad para trabajar su visión del mundo, para aprender a dejarse llevar un poco más, a actuar sin pensar en las consecuencias, en definitiva a lanzarse al vacío de vivir plenamente y sin restricciones. Ese es vuestro reto.

 “Los ángeles pueden volar porque se toman a sí mismos a la ligera”

Gilbert Keith Chesterton

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

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