Mi teclado mindfulness

Si por un momento nos paramos a pensar ¿Qué estoy viviendo?, tal vez nos percatamos que lo que más hacemos es repasar nuestro pasado y/o planificar nuestro futuro. Pero, ¿qué pasa con nuestro presente, con nuestro aquí y ahora?

Past_Present_FutureEs por ello que me gustaría hablaros de un buen aliado para ayudarnos a ser conscientes de forma más plena de nuestro presente: El mindfulness.

Mindfulness ha sido traducido por algunos autores como atención o conciencia plena (Vallejo , 2006). Se trata de un modo de entrenamiento de atención o meditación basado en la tradición budista y el conocimiento occidental de la psicología. Se ha descrito como una conciencia centrada en el presente, no interpretativa ni juzgadora, en la que cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocido y aceptado como tal (Bishop et al. , 2004).

En psicología contemporánea, mindfulness ha sido adoptado como un enfoque para incrementar la conciencia y la habilidad para saber responder a procesos mentales y ayudar al equilibrio emocional. Regula el foco de atención hacia lo que está pasando en el aquí y ahora estando especialmente abierto a la realidad del momento presente dejando que el ego no esté tan pendiente y alerta. Estudios demuestran que si se practica mindfulness regularmente se mejoran considerablemente el procesamiento atencional y la capacidad de concentración y de inhibición de respuestas automáticas (Jha 2007; Semple 2010).

¿Queréis probar que significa el mindfulness en la práctica? A continuación os propongo el siguiente ejercicio que he creado y que suelo utilizar y recomendar. Lo podéis realizar cuando estéis delante de vuestro ordenador, en casa o en el trabajo. Le llamo: “Mi teclado mindfulness”.

  1. Tras respirar profundamente durante unas tres veces y empezando a sentirte relajada/o y con buena predisposición, mira y toca tu teclado y pantalla y por un instante siente y percibe su color, su tacto, su forma, su ergonomía.
  1. Presiona el botón de encendido y mientras respiras profundamente piensa en el proceso que se está llevando a cabo para que se encienda y te presente ante ti la pantalla de inicio (necesidad de alimentación eléctrica, funcionamiento del procesador, control del sistema por parte del sistema operativo, etc.).
  1. Mira al ratón o a su disposición sobre el portátil, y una vez decidas que lo vas a utilizar, por un momento y tranquilamente, piensa en su forma, tacto y color. Una vez lo muevas y se empiece a desplazar el cursor por la pantalla, piensa en el mecanismo o la tecnología que “de forma increíble” lo hace posible. Como mediante los desplazamientos de tu mano o dedo consigues que simultáneamente se desplace el cursor hacia donde quieras por toda la pantalla.
  1. Realiza el procedimiento que habitualmente haces para abrir el word (o procesador de texto), pero tranquilamente y tras respirar tres veces profundamente, piensa y sigue los pasos para preparar una hoja en blanco, seleccionar la letra, su tamaño, su color y como alienación escoge centrada. Procura percibir plenamente cada uno de los botones que abres, los desplegables que se te presentan, el movimiento que va realizando el cursor hasta posicionarse sobre tu decisión de elección y el movimiento de tu dedo para activar cada uno de los botones que vayas decidiendo.
  1. Tras respirar profundamente unas tres veces, sitúa el cursor en el centro de tu hoja y disponte a escribir tu nombre y apellidos, pero por esta vez NO de forma casi totalmente automatizada, sino siendo plenamente consciente de lo que realizas para ello.
  1. Tranquilamente piensa en que para escribir la primera letra vas a activar las mayúsculas, con que dedo lo realizas, percibe como éste se desplaza hacia la tecla y como una vez activada, con otro dedo, tal vez de la otra mano, te dispones a pulsar la tecla que corresponde a la primera letra de tu nombre. Siente y percibe, el color, el tacto y el movimiento que realiza la tecla y la fuerza suave necesaria de tu dedo al pulsarla.
  1. Alza tu mirada hacia la pantalla y visualiza como ha aparecido y tus ojos perciben la primera letra de tu nombre en mayúscula. Piensa, por un instante y tranquilamente, en el proceso técnico que ha podido suceder para que desde la tecla la letra haya aparecido en la pantalla.
  1. Realiza los pasos 6 y 7 para cada una de las letras que restan de tu nombre y apellidos activando las mayúsculas también en las primeras letras de tus apellidos.
  1. Finalmente, ahora piensa en la persona o una de las personas que más quieres, aprecias y realmente te genera una emoción y energía positiva. Realiza otra vez el ejercicio desde el punto 5 pero escribiendo su nombre y apellidos. Piensa si para lo que a continuación vas a escribir, la letra, su tamaño y el color que habías decidido, todavía te son válidos o prefieres realizar algún cambio. Si es así, realízalo tranquilamente y empieza por la primera letra de la forma que ya has practicado.
  1. Al acabar respira tres veces profundamente. Visualiza lo que has escrito y permítete percibir plenamente su color, posición, tamaño y, sobre todo, las emociones, sentimientos y sensaciones que este proceso atencional te está proporcionando.

Ante todo, recuerda que no tienes ninguna prisa para acabar el ejercicio y que debes de procurar ser lo más consciente posible de todo el proceso y permitirte percibir los diferentes inputs que se te vayan presentando (visuales, táctiles y auditivos). Estás permitiéndote por un momento transformar procesos posiblemente ya automatizados en procesos plenamente conscientes. Asimismo, si se diera el caso, cada vez que te des cuenta de que tu mente se ha alejado de la respiración y de lo que estás realizando durante el ejercicio, toma nota de qué es lo que la apartó y devuélvela a la respiración consciente y a la práctica o experiencia del momento presente. Y, no debemos olvidar que entrenarse en mindfulness realmente requiere de práctica, bastante práctica.

Mind full_Mindful¿Mente llena, o mente consciente?

Tal vez ahora nos podemos plantear que la sentencia de René Descartes “Cogito, ergo sum” (“Pienso, luego existo”), estaría bien que fuese acompañada de otra: “Siento, luego existo”, ya que probablemente si nos quedamos básicamente en lo mental sin pasar por el sentimiento y la emoción, nos podemos estar alejando de nuestra necesidad esencial.

¿Y si dejamos únicamente de reaccionar y nos permitimos simplemente ser?

¿Puede la mente dejar de viajar al pasado y al futuro?

¿Puede la mente permanecer en el aquí y en el ahora?

Muy probablemente sí, y sólo por ello vale la pena probarlo, “entrenarse”.

Be minnful todayMuchas gracias,

Xavi martí

 

Referencias

Bishop, S. R., Lau, M., Shapiro, S., Carlson, L., Anderson, N. D., Carmody, J., … & Devins, G. (2004). Mindfulness: A proposed operational definition. Clinical psychology: Science and practice, 11(3), 230-241. doi:10.1093/clipsy/bph077

Jha, A., Krompinger, J., & Baime, M. (2007). Mindfulness training modifies subsystems of attention. Cognitive, Affective & Behavioural Neuroscience, 7(2), 109–119

Semple, R. J. (2010). Does mindfulness meditation enhance attention? A randomized controlled trial. Mindfulness, 1(2), 121-130. doi: 10.1007/s12671-010-0017-2

Vallejo, M.A. (2006). Mindfulness. Papeles del Psicólogo, 27(2), 92-99.

Escrito por xavi martí

xavi martí

Psicólogo, Kinesiólogo educativo y Coach personal

Psicólogo colegiado, con orientación cognitivo-conductual, humanista, constructivista y mindfulness.
Asesor técnico en Kinesiología Psicoenergética, Instructor autorizado de Brain Gym® (Kinesiología Educativa).
Coach certificado por Essential Institute (alineado con los criterios de certificación de la ICF).
Curso CP-1 en BioNeuroEmoción (Biodescodificación), por el Instituto Español de BioNeuroEmoción (ieBNE).

Y sobre todo, padre de familia !!!

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