Los hombres según la factoría Disney

En el artículo anterior hemos visto como ha evolucionado la imagen de la mujer en los dibujos de Disney, también resulta interesante observar como ha cambiado el rol masculino de forma paralela y de como este tipo de animación ha ido dirigida a la mujer, relegando al hombre a un papel secundario y supeditado a las necesidades de los roles femeninos.

roles

Una imagen vale más que mil palabras y con esta imagen se observa claramente el giro de 180 grados que han dado los roles femenino y masculino. Antes el hombre servia para algo, para rescatar a la princesa, para luchar con el dragón, para cazar, etc… en definitiva para trabajar, se requería que el príncipe fuera una persona atractiva, fuerte, supiera luchar y fuera muy rico. Estos valores son los que han marcado el éxito de un hombre en la vida, es decir, hacer fortuna y casarse con una bella mujer.

Esto cambia totalmente en la actualidad, el hombre actualmente no sirve para nada, bueno si, sirve para que la mujer lo rescate de su infelicidad. El héroe con el que soñaban las mujeres desaparece, para convertirse en una persona débil y dependiente de esas mujeres, que son como madres, que podrán encargarse de todo.

No olvidemos que este producto va dirigido a la mujer, ésta buscará hombres a los que rescatar y ayudar. Sobre este hecho se ha escrito un libro muy recomendable “Las mujeres que aman demasiado” de Robin Norwood. Donde se expone el perfil de mujer que busca una pareja a la que salvar y acaba teniendo relaciones sentimentales dañinas.

Pero centrémonos en los hombres, el modelo de hombre actual sigue las siguientes características: hombre con pocos recursos económicos, medianamente atractivo, torpe, gracioso, con problemas emocionales por una infancia infeliz, lo que podríamos decir alguien que no se vale por sí mismo y que necesita ser rescatado urgentemente. antiheroeSe ha humanizado al héroe, se le ha hecho más débil y vulnerable, se ha creado lo que se llama el antihéroe.

El antihéroe es aquel personaje de ficción que tiene características opuestas al héroe, se define como “el protagonista desprovisto de las cualidades extraordinarias (belleza, integridad, valor…) con las que habitualmente se presentaba el héroe en los relatos épicos.“.

Se trata de personajes que construyen sus propios valores, que son opuestos a los reconocidos por la sociedad, y la causa de esto es un pasado doloroso y cruel que ha marcado su personalidad. Encontramos estos perfiles antiheroicos en personajes como Aladin, Flynnt Rider (Rapunzel), el príncipe de Tiana y el sapo, y algunos más. Personajes que son ladrones, mentirosos, pícaros y con una manera de ser hedonista, es decir, que buscan disfrutar de los placeres de la vida, no dudan en aprovecharse de los demás para conseguir sus objetivos. Estos personajes acaban siendo “salvados” por la protagonista femenina, que gracias a su amor y comprensión logra que superen sus traumas de la infancia.

Otro tipo de hombre que aparece en las películas de Disney en la actualidad seria lo que vulgarmente y despectivamente se llama “El calzonazos”. En la película Brave vemos este perfil cuando aparecen los pretendientes a casarse con la princesa Mérida, se presentan unos personajes a los que la princesa vence sin ninguna dificultad y que deja en ridículo mostrado que ella es mucho más hábil y fuerte que ellos.

WeeDingwall-BraveEste tipo de hombre representa a ese hijo que ha crecido bajo la sombra de su padre, que no se ha podido desarrollar como el es, sino intentando ser como esperan que sea: el futuro líder de la tribu. Cuando se ejerce tanta exigencia a una persona es fácil que esta persona sea insegura, debido al miedo a no cumplir tan altas expectativas.

El hombre tiene que buscar su sitio en esta sociedad, ya no es un héroe de moral impecable y ya no se siente tan competente ante la mujer, tiene un gran trabajo a hacer, olvidar los requerimientos paternos y tantas sentencias machistas como la famosa “los hombres no lloran“. Se les ha exigido unas cualidades imposibles de alcanzar, han de ser fuertes, líderes, inteligentes, defender a los débiles, etc… el trabajo del hombre ahora es buscar un rol que se adapte a su verdadera forma de ser.

En este cuento ya no aparecen príncipes azules, las ranas se han de convertir en algo, ese algo responde a la búsqueda de cada uno de vosotros, ya que de saber quién somos y a qué hemos venido a este mundo es sencillamente LA VIDA.

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

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