La silla vacía

Hoy, nos gustaría 1878769614_c00e5244e2enseñaros una técnica que se emplea muy a menudo en la corriente psicológica de la Gestalt. Se trata de una técnica emocional con notables efectos positivos en asuntos no resueltos y que ayuda a avanzar hacia el desarrollo personal y emocional. Dicha técnica es conocida como la Silla vacía y suele asociarse a la Terapia Gestalt aunque puede aplicarse perfectamente en otro tipo de terapias.

 

 

¿En qué consiste?

La técnica se emplea cuando en la vida de la persona aparecen y persisten una serie de problemáticas emocionales derivadas de un asunto no resuelto. Estas problemáticas, aparecen cuando se bloquea la expresión emocional porque la experiencia resulta excesivamente dolorosa, agobiante o frustrante.  Se produce una activación intensa, pero no se logra rebajarla. A partir de la silla vacía se pretende establecer un diálogo externo con este asunto no resuelto que puede ser:

  • De personalidad (sentimientos, incapacidades…)
  • Experiencias traumáticas (violaciones, abusos, accidentes…)
  • Personas no disponibles (familiar fallecido, separaciones…)

En definitiva, cualquier acontecimiento que haya podido alterar la vida emocional de la persona.  Dicho diálogo pretende facilitar la expresión de emociones reprimidas y sentimientos interrumpidos.

Evidentemente, dependiendo del tema a resolver, se empleará un método u otro en esta herramienta gestáltica. No obstante, el fin siempre será el mismo: llegar a quedar en paz con uno mismo, equilibrando emociones y sentimientos que la persona “no se ha podido permitir” expresar en el pasado por miedo o por negación.

Fases

Existen diferentes fases en la técnica. Todas ellas primordiales e importantes para lograr el objetivon máximo. Por ello, no debemos saltar ninguna. Fases: 1. Prediálogo; 2. Activación; 3. Expresión; 4. Conclusión; 5. Posdiálogo.Es obligación del terapeuta informar sobre estas fases y qué se realizará. La duración de cada una, dependerá de cada persona y sus necesidades actuales.

Final de la técnica

La técnica se da por acabada cuando la persona ha logrado integrar en su historia personal el asunto (antes) no resuelto. Esto quiere decir que ha logrado contactar emocionalmente con la propia experiencia; ha identificado aquellas emociones y sentimientos que le impedían continuar; cuando se trata de temas de personalidad, la persona ha logrado enfrentarse a ese aspecto que teme de ella misma y consigue empatizar con él. Y, finalmente, cuando se trata de personas fallecidas o personas ausentes, se da por finalziada cuando la persona logra acepta su marcha, cuando acepta y perdona a esa persona y la deja marchar sin rencor.

Como vemos, esta técnica es dura emocionalmente para la persona que accede a realizarla por el gran impacto que supone para ella enfrentarse a aquél aspecto o persona que teme, pero a la vez es muy efectiva si se hace correctamente permitiendo avanzar en la terapia.

Recordemos que no es una terapia per se, si no una herramienta que ayuda a la terapia.

Escrito por Vanessa Belmonte

Vanessa Belmonte

Psicóloga clínica.
Especialista en psicooncología, en tratamiento psicológico para el colon irritable y trastornos alimentarios.

Psicóloga de AACICAT.

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