La importancia del prefrontal en nuestra mente

En la actualidad siguen habiendo muchas incógnitas acerca del funcionamiento del cerebro pero gracias a las últimas innovaciones tecnológicas, como la resonancia magnética  hemos realizado grandes avances. Por ejemplo, sabemos la importancia que tiene un buen desarrollo del lóbulo frontal durante la adolescencia y el papel que juega este en el control cerebral. Según Elkhonon Goldberg, el lóbulo frontal es al cerebro lo que un director a una orquesta: coordina y dirige las otras estructuras neurales del cerebro en una acción concertada.

 

El lóbulo frontal se divide en tres áreas la corteza motora primaria, encargada de procesar el inicio del movimiento voluntario, la corteza premotora que se encarga de la programación de las actividades motoras y la corteza prefrontal una área de asociación multimodal que se divide en tres áreas:

Área Dorsolateral: Responsable del control atencional, de la memoria de trabajo y la planificación de la actividad cerebral. Esta área además se encarga de la producción del lenguaje y la flexibilidad mental que nos ayuda a encontrar diferentes alternativas a los problemas que nos surgen.

Área Mesial: Encargada de la motivación y la atención sostenida durante un periodo prolongado de tiempo.

Área orbitofrontal: Regula la emoción y la conducta social.

Las áreas prefrontales son características del ser humano pues nos dotan de unas habilidades notables que nos distinguen de las demás especies a nivel cognitivo. En estas zonas se organizan información consiente e inconsciente que nos llega des del exterior, del ambiente, del interior, de nuestro propio organismo y de estructuras donde se almacenan nuestros recuerdos.

Una lesión en una de sus áreas puede acarrear alteraciones en las diferentes funciones cognitivas pero con especial relevancia sobre las ejecutivas, las afectivas y la personalidad.

El síndrome disejecutivo se produce por una lesión en la región Dorsolateral y se define por la pérdida de capacidad de planifica, anticipar o inhibir la actividad mental, déficit atencional y perdida de flexibilidad cognitiva por lo que la persona que lo padece muestra rigidez en su comportamiento y perseveración. Además a estas alteraciones se le suma un incremento en la impulsividad y desinhibición de la conducta, actos sociales reprobables.

Trastornos Pseudodepresivos aparecen por una lesión en el área Mesial y se define por una reducción del habla, falta de motivación o iniciativa, falta de planificación y indiferencia emocional. Los pacientes suelen disminuir su actividad espontanea y responder con monosílabos ante preguntas abiertas.

Trastornos Pseudopsicopáticos se producen a causa de una lesión en el área orbitofrontal y se caracteriza por un cambio en la personalidad, la persona se muestra más impulsiva, más irritable, con una mayor desinhibición sexual y alteraciones en el juicio social. Su comportamiento es pueril, puesto que las decisiones y las conductas que la persona lleva a cabo carecen de la maduración suficiente.

Uno de los casos más famosos en la literatura es el de Phineas Gage quien debido a un accidente en el 1848 durante su trabajo sufrió daños irreversibles en el área frontal del cerebro. Phineas Gage era obrero de ferrocarriles, su trabajo consistía en poner cargas explosivas en los huecos de las piedras. La operación consistía en poner la pólvora primero y luego  taparla con arena y una pesada barra de hierro.

 

Phineas_Gage_Cased_Daguerreotype_WilgusPhoto2008-12-19_Unretouched_Color

El día del accidente, olvido echar arena y al frotar la barra se creó una chispa que hizo que hubiera una explosión. La barra salió disparada atravesando el cráneo de Phineas que aun teniendo en cuenta las proporciones de la barra (un metro de largo y más de 3 cm de diámetro y 6 kilos de peso) y  la medicina elemental de la época, Phineas logro sobrevivir a tal impacto.

Después del accidente, sin embargo, Phineas no volvió a ser el mismo, el médico que lo trato afirmo que el equilibrio entre su facultad intelectual y sus propensiones animales se había destruido.

Phineas que siempre había sido un hombre cabal, responsable, trabajador, amable y con consideración social tras su recuperación se empezó a mostrar impulsivo irregular, blasfemo e irritable. Además realizaba planes que abandonaba de forma precipitada y se mostraba arrogante gastando su dinero de forma pueril.

Su vida a partir de ese momento se volvió inestable pasó por varios trabajos, puesto que ninguno de ellos le duraba demasiado, lo despedían por sus conflictos con los compañeros o acababa dejando el trabajo por nuevos planes. Incluso durante una temporada lo contrataron del circo, fue exhibido junto con la barra con la que tuvo el accidente.

El caso de Phineas, que murió 12 años después del accidente, fue uno de los primeros casos que indicaron que un daño en el lóbulo frontal podría provocar alteraciones disejecutivas, afectivas y de la personalidad. En la actualidad el cráneo y la barra de hierro se conservan en el museo de medicina de la universidad de Harvard.

He disecado muchos cadáveres de animales y de hombres, he disecado su cerebro, su corazón, su hígado, y no he encontrado por ninguna parte el alma, ni siquiera restos ni manifestaciones de la misma. Rudolf Virchow

Escrito por Inés Català Borredà

Inés Català Borredà

Licenciada en psicología
Máster en Psicopatología, neuropsicología y salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *