La Heroína: un tormentoso analgésico

La industria farmacéutica ha contribuido al progreso científico y médico a la par que ha cometido grandes atrocidades y agravios contra la humanidad. El presente artículo está dedicado a uno de los logros más desafortunados y abominables que dicha industria, concretamente la empresa Bayern a finales del siglo XIX, llevó a cabo: la síntesis de un derivado de la Morfina que pretendía concentrar las virtudes médicas de este opiáceo disminuyendo considerablemente sus perjudiciales efectos adictivos. Su nombre comercial fue Heroína y con el tiempo ha resultado ser una de las drogas más potentes y nocivas existentes.heroin bayern_20150422110409233

Cuando la comunidad médica aceptó la realidad de los efectos de la Heroína, producto estrella de la farmacéutica Bayern, en la población y procedieron a prohibir el uso de esta sustancia ya había innumerables personas con problemas de adicción y numerosos narcotraficantes que aprovecharon la oportunidad para lucrarse a costa del dolor de las personas. Juzguen ustedes mismos.

El hecho es que desde los años setenta se produjo una expansión del consumo de esta sustancia en la población, extendiéndose como una epidemia. ¿Qué puede provocar que una persona se enganche a una droga tan potente y peligrosa? Se preguntaban y se preguntan muchas personas hoy en día.

La realidad a menudo es demasiado dura y difícil de sobrellevar en algunos momentos y esta droga proporciona una vía de escape directa hacia una Nada absolutamente artificial y placentera, una anestesia contra el dolor, un método de evasión que acaba aislando a la persona del mundo y de ella misma. Genera analgesia, sentimiento de paz y euforia entre otros efectos.

Otros de los efectos inmediatos que produce son inhibición respiratoria e inhibición del vómito, pero el riesgo más peligroso es el consumir una sobredosis debido a la dificultad por controlar el grado de pureza de dicha droga. Asimismo el consumo prolongado de esta sustancia puede producir brotes psicóticos, epilepsia, enfermedades circulatorias, cardíacas, hepáticas, además del enorme riesgo de contraer sida o hepatitis si se consume por vía intravenosa.

El glamour y la poética que algunos conciben ilusoriamente en cuanto al consumo de esta sustancia (o de cualquier otra) desaparecen cuando entra en escena el sufrimiento y la angustia,  la verdadera cara de las drogas: La esclavitud física y mental.

El proceso de rehabilitación de la heroína es difícil, pero funciona. A pesar de que el síndrome de abstinencia es uno de los más duros de entre todas las drogas es posible liberarse del yugo de esta sustancia y volver a ver la luz del día. En el proceso de deshabituación de la heroína se lleva a cabo un tratamiento combinado farmacológico y terapéutico con el objetivo de disminuir en la medida de lo posible los efectos del síndrome de abstinencia y trabajar aquéllos aspectos de la vida del paciente con el fin de ganarle el pulso a la adicción.

Buscar la analgesia y la evasión con una droga es pretender encontrar la paz bajando al fondodel infierno. Si queremos mejorar nuestra situación, solucionar los problemas que pueda tener nuestra vida deberemos trabajar activamente para conseguirlo y no abandonarnos en las garras de una o diversas sustancias que pueden proporcionar un alivio instantáneo pero supondrán a la larga el eje central de nuestra existencia.

 

 

Escrito por Adrià Gilabert

Adrià Gilabert

Licenciado en psicología en la Universitat Autònoma de Barcelona, máster de Práctica Clínica en la fundación AEPCCC, Máster de Conducción de Grupos Universitat de Barcelona.

Llevo a cabo psicoterapia individual por cuenta propia, en el centro UAP de Barcelona y en el Centre Mèdic Mollet.

También trabajo con grupos en los ámbitos clínico, social y formativo.

Un comentario de “La Heroína: un tormentoso analgésico

  1. Muchos que pregunten que es el síndrome de abstinencia de heroína , no son 3 ni 7 ni 14 días a veces dura más, Realmente , no es psicológico , el síndrome de abstinencia es dolor real , y biene a ser como estar sometido a dosis de radiación.

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