La chica danesa. Arte y transexualidad

portada danesaLa chica danesa (“The Danish girl”, Tom Hooper 2015) es una adaptación cinematográfica de la novela homónima de David Ebershoff que narra la historia real de la primera persona registrada en someterse a la cirugía de cambio de sexo. Eddie Redmayne, protagonista de la cinta, interpreta al pintor Einar Wegener en su transición hacia Lili Elbe y Alicia Vikander, quien ha sido galardonada con un Oscar por su papel, a su esposa Gerda Wegener.

El acertado casting de la producción nos presenta a una pareja de actores sublimes en su puesta en escena, tanto física como psicológicamente, que nos permite adentrarnos en la historia y conocer a los personajes manteniendo el interés por su relación en todo momento. Redmayne aprovecha todo su potencial de autocontrol y mimetismo ya demostrado al ponerse en la piel de Stephen Hawking (“The theory of everything”, James Marsh 2014) y renueva su registro luciéndose al mostrar la sensibilidad de una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Por su parte, Vikander demuestra su espontaneidad natural y su frescura al encarnar el amor incondicional que siente por la persona que le acompaña.

Lili_Elbe_1926El guión escrito por Lucinda Coxon, desarrolla con remarcada corrección la vivencia de la transexualidad de Lili Elbe y se aproxima sutilmente a mostrarnos la interpretación que se le daba a principios del siglo XIX por parte de la comunidad médica. A nosotros, puede servirnos para adentrarnos en el entendimiento de la identidad de género y despertarnos curiosidad para investigar algo más acerca de la sexualidad y sus conceptos.

La identidad sexual hace referencia al sentimiento de pertenecer a un género o a otro, es decir, identificarse con el género masculino o femenino. La transexualidad se define, técnicamente, como un trastorno de la identidad de género (TIG), por el que una persona de un sexo biológico determinado se siente pertenecer al contrario, pero no por ello hemos de catalogarlo como enfermedad; se incluye como trastorno por el hecho de que la incongruencia entre el sexo con el que se nace y al que se siente pertenecer produce malestar y puede generar tanto problemas de salud como sociales. Actualmente, existe un tratamiento farmacológico, médico y psicológico para ayudar a hacer coincidir el sexo gonadal con la identidad sexual, es decir, para conseguir realizar un cambio de sexo físico acorde a la identidad sexual a la que perteneces.

“La chica danesa” muestra desde el principio de la cinta a Einar Wegener como un pintor de éxito que ayuda a su esposa, también pintora, haciendo de modelo femenino para sus obras; desde el primer instante en que vemos a Einar ponerse unos zapatos de tacón, Redmayne nos asombra al  hacernos llegar sensiblemente su sentimiento de pertenencia al sexo femenino. Ese sentimiento que tan difícil es de describir por las personas que sufren esta discordancia, nos llega de la manera esperada, sin pronunciar palabra, en los primeros minutos del largometraje y a medida que avanza nos encontramos con mas perlas en el guión que evidencian el buen trato que Tom Hooper le da a la transexualidad en su película.

espejoExisten momentos clave para entender el sentimiento de rechazo que Einar siente por su cuerpo y las dificultades que sufre para poder aceptarlo a pesar de toda la confusión que supone sentirse una mujer en el cuerpo de un hombre, estar casado y querer a tu esposa a principios del s.XIX. En un primer momento Einar se adelanta a resumir su historia y expresa a su esposa Gerda: -“No voy a desaparecer en la ciénaga, la llevo dentro de mí” haciendo una metáfora de su interior, en ese momento todavía oscuro y oculto para él, con los cuadros que pinta de los paisajes lúgubres de su infancia. A medida que avanza el relato, Einar va acercándose más a Lili y exponiéndose a situaciones  sociales y personales que le otorgarán más confianza en si misma: acude a fiestas, besa a un hombre, pasa más tiempo vestida como mujer y, a la vez, aumenta su sufrimiento al hacer más evidente que su identidad sexual no coincide con lo que ve en el espejo. La mayoría de psicólogos valoran esta parte de la película como la más cercana y la que más debería destacarse por su importancia ya que en apenas unos minutos, subraya la diferencia entre transexualidad y homosexualidad remarcando el hecho de que la atracción hacia un sexo u otro no determina tu género de pertenencia, también evidencia el rechazo físico que se tiene de uno mismo al excitarse o mirarse al espejo y la ignorancia social sobre un tema tan controvertido y difícil de asumir en aquella época.

Gerda Wegener, con la interpretación de Vikander, llega al corazón del público al plantear indirectamente si nosotros actuaríamos de una manera tan incondicional y racional ante una situación tan excéntrica como la que se nos plantea en pantalla. Gerda pone esa parte de la historia en la que el círculo social de Lili pasa de promover inconscientemente la parte femenina de la protagonista a culparse por hacerlo, intentar ignorarlo, rechazarlo duramente por miedo, probar a encontrarle cura  y finalmente aceptarlo de una forma tan natural y lógica que hace desear la generalización de ese amor incondicional a todas las personas cercanas a los que sufren esta problemática en su transición. No por ello, hemos de caer en el error de creer que resulta fácil asumir un trastorno de la identidad de genero en el propio individuo o en los que le rodean, pues es un proceso realmente duro y difícil; por suerte, con los años hemos mejorado psicosocialmente tanto en el apoyo profesional como en la aprobación social hasta integrar la parte quirúrgica en la seguridad social.

No podemos olvidar que somos privilegiados en el tema de la transexualidad ya que en otros países como Emiratos Árabes, Jordania, Kuwait, Qatar, Oman y Bahrain, incluso la película ha sido prohibida por “depravada” aunque ya hayan pasado 85 años desde este primer cambio de sexo que nos describe el largometraje. Si seguimos investigando un poco más sobre el tema, podemos reafirmar que sigue existiendo un gran rechazo social ante personas transgénero. Sin ir mas lejos, más de la mitad de los estados de EE.UU contempla la opción de que puedas ser despedido si eres transexual y si incidimos en estadísticas generales, llegamos a percatarnos de que cerca del 41% de las personas trans intenta suicidarse. Un dato alarmante y que pone de manifiesto que la problemática de no ser entendidos es tan grave como nos explica la película: -“a veces pienso en matar a Einar sin embargo, la sola idea de que con ello también mataría a Lili, me lo impide” -confiesa el personaje de Redmayne a su amigo Hans para hacernos partícipes de esa idea autolítica que la perturba y que tan común parece en individuos transgénero. Muchos expertos coinciden en que si Lili Elbe no se hubiera operado, habría terminado quitándose la vida. Por ello, damos gracias a que, a pesar de los desastrosos diagnósticos que recibe Einar por parte de la comunidad científica y que pretenden dar explicaciones que ahora podemos considerar absurdas, termine llegando a manos del Dr. Warnekros y le permita cumplir su deseo de convertirse en Lili a lo largo de tres operaciones (cinco en la vida real de Wegener) aunque la última de ellas terminara apagándole la vida

Escrito por David Pérez Borge

David Pérez Borge

Psicólogo con formación cognitivo conductual.
Sexólogo y Terapeuta de pareja.
Terapeuta familiar sistémico.
Consulta en Barcelona, Sabadell y Santa Coloma.

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