En busca de la motivación

La anhedonia es una alteración afectiva que se define como la falta de motivación por realizar cualquier actividad que en el pasado nos parecía agradable o placentera.

Esta falta de motivación invade todos los ámbitos de su vida apenas tienen relaciones sociales y atrasan todo lo posible aqueanhedoniallas interacciones que deben llevar a cabo por obligación como es ir a la compra o al médico. Pueden pasar horas sin hacer absolutamente nada mirando al vacio puesto que nada les es más confortable que eso. Todo ha perdido su interés, nada les gusta y sacarles de su lineal vida les estresa.

Así pues, han perdido la iniciativa por emprender cualquier tipo de tarea, todo lo que se les propone parece que requiere de un esfuerzo sobrehumano aunque sean tareas sencillas o cotidianas y su ritmo durante ella es tremendamente lento, cada paso o eslabón de la cadena lo ejecutan a cámara lenta.

Esta alteración es muy frecuente en la depresión y en la esquizofrenia y puede llegar a ser muy incapacitante una prueba de ellos es que estas personas les resulta difícil incluso prestar atención a su cuidado personal, por ejemplo, pueden pasar días sin darse una ducha o sin cambiarse la ropa aunque este sucia.

Esta alteración se puede afrontar mediante técnicas conductuales de aproximación, para ello tenemos que descomponer una tarea en diversos pasos más fáciles de realizar y definir objetivos alcanzables aunque estos nos parezcan muy sencillos de realizar, puesto que los pacientes no encuentran ninguna fuente de motivación y es complicado encontrar actividades que les aporten algún tipo de recompensa.

Con ello pretendemos incrementar el ánimo y motivar a los pacientes para que realicen actividades que habían dejado aparcadas. Se ven con mas ánimo y su autorrealización crece pues experimentan por si mismos que son capaces anhedonia2de hacerlo y hacerlo de forma correcta.

Los   refuerzos al alcanzar las metas propuestas son un factor muy importante puesto que esto les ayuda a seguir luchando con más ganas por su bienestar, pero lo que realmente potencia que estas conductas sigan una vez la terapia ha finalizado es que el paciente se ha demostrado a si mismo que él es capaz de llevar a cabo cualquier actividad aunque le cueste, aunque le suponga una esfuerzo sobrehumano y aunque tarde más tiempo que el resto de las personas que le rodean.

Su fuerza de voluntad y su constancia es el poder que ellos tienen, aunque no lo crean, solo tienen que confiar en ellos mismos puesto que son capaces de hacer cualquier cosa si se lo proponen y se esfuerzan por conseguir aquello que quieren aunque los resultados no sean inmediatos.

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”

Albert Einstein

Escrito por Inés Català Borredà

Inés Català Borredà

Licenciada en psicología
Máster en Psicopatología, neuropsicología y salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *