El precio de la desconfianza

Siempre me han dicho que soy muy desconfiada, que hasta que no compruebo las cosas por mí misma, no me las suelo creer… Y de ahí la frase que muchas veces utilizo: “Piensa mal y acertarás”.

Reflexionando  largo y tendido sobre esto… me pregunto: ¿Cuál es el origen de la desconfianza? ¿Hasta qué punto el ser desconfiado te aporta seguridad o beneficios?

Todos, en algún momento de nuestras vidas hemos  sido escépticos con respecto a algo que te han dicho, incluso ante algo que has comprobado. Hemos desconfiado de nosotros mismos en posibles proyectos, en si tenemos la fuerza suficiente para continuar… en infinidad de cosas, pero en lo que más desconfía el ser humano es sin duda en otro ser humano, independientemente que sea conocido o no.

¿Cuál piensas qudesconfianza_nor-365xXx80e es el motivo de tu desconfianza? ¿Confías desde un principio en los demás o por el contrario, piensas que la confianza se gana poco a poco?

La desconfianza puede ser consecuencia de haber tenido malas experiencias con alguien, como haber sido engañado o defraudado, o bien porque tal sensación forma parte de nuestra manera de ser, pensar y actuar en la vida.

Éste concepto, el de desconfianza, va muy ligado al miedo. Es un sentimiento de inseguridad que dificulta las relaciones y puede desestabilizar otros ámbitos de nuestra vida.

Tiene una base psicobiológica arraigada al éxito adaptativo de las especies con el fin único de la supervivencia. Mecanismo compulsivo conectado a estructuras del hipotálamo y del sistema límbico, zonas que están relacionadas con el control de los instintos, las pasiones y pulsiones del ser humano, emociones básicas como el miedo y la ira.

Es entendida como un instinto básico de protección y conservación que tiene el individuo frente a lo desconocido o frente a lo que no se puede controlar. Por lo que el sentimiento de incertidumbre y el de vulnerabilidad personal, es lo que impulsa o activa la desconfianza.

Pero cuando éste recelo es excesivo, es cuando empiezan a surgir los problemas relacionales, ya que las personas con mucha desconfianza, traducen cualquier acto como ataque y les cuesta olvidar esa agresión interpretada.

La respuesta más frecuente es el contraataque ante lo que perciben como malicioso, reaccionando condescarga
ira, suspicacia u hostilidad. Este comportamiento tiene unas consecuencias negativas tanto para sus relaciones como para ellos mismos y con gran desgaste energético.

Entonces, ¿cómo encontrar el equilibro entre la confianza y la desconfianza? Si partimos de la base de que la confianza se gana poco a poco, la desconfianza también.

Cuando se tienen los mecanismos de defensa a un nivel razonable, no se deforma la realidad y se puede llegar a manejar cualquier situación que se presente. La desconfianza excesiva deteriora la realidad con el medio y la persona ha de revisar qué pasa con el conocimiento de su yo, de la autoestima, porque esas percepciones que a veces tenemos de nosotros mismos o del entorno, se pueden cambiar.

Si se va predispuesto a la desconfianza, consciente o inconscientemente voy a estar planificando esa opción.

Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie; es como estar preso en la peor de las celdas: uno mismo. (Graham Greene).

Escrito por Yasmin Shehadeh Alandete

Yasmin Shehadeh Alandete

Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia.
Habilitada como Psicóloga General Sanitaria.
Actualmente y desde hace 8 años, trabajo como Integradora Social en San Juan de Dios, Servicios Sociales, con el colectivo de personas en situación de sin hogar con patología dual.
Preparando las oposiciones para Psicólogo Interno Residente.

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