“El Hombre Bicentenario”: la utilidad de uno.

Uno se alegra de resultar útil”. Es la frase que el protagonista del filme, Andrew, un robot NDR, repite en ocasiones clave en la película ‘El Hombre Bicentenario’ (1999) de Chris Columbus, protagonizada por el gran Robin Williams, y basada en la novela ‘El hombre positrónico’ de Isaac Asimov y Robert Silverberg.

Una frase que lleva a las preguntas: ¿cuál es la utilidad de un robot?, ¿la utilidad del ser humano?,  y en consecuencia: ¿la utilidad de un robot que desea convertirse en ser humano?

En la película, la utilidad del robot NDR son las tareas del hogar, ayudar en actividades cotidianas… en fin: hacer que la vida del ser humano resulte más fácil y cómoda. Sin embargo, Andrew no resulta ser un robot cualquiera. Por accidente, rompe un caballo  de cristal de gran valor sentimental. Y para reparar el daño decide tallar un caballo en un vasto tronco de madera. Esa muestra de creatividad sorprende a su dueño Richard Martin (y padre de la familia que ha comprado a Andrew), pues no es algo que pueda esperarse de un robot.

hqdefaultAl llevarlo éste a la fábrica y preguntar por lo ocurrido, el Director le dice que se ha debido a un “error en los circuitos”. Por fortuna, Richard decide dejar a Andrew tal y como está, para poder continuar enseñándole y que desarrolle su creatividad, inteligencia, ingenio y curiosidad.

Para tratar de no desvelar más detalles acerca de la película, comenzaré con la parte relacionada con la Psicología, y dejo al/a lector/a la inquietud de adentrarse en el mundo de Andrew.

La película ocurre en el año 2005 [¡!] y gira en torno a la pregunta: ¿cuál es el objetivo fundamental de la existencia? Viktor Frankl se lo preguntaba también con su Logoterapia y el sentido de la vida. ¿Cuál es el sentido del ser humano? ¿Cuál es el tuyo, lector/a?

Me gusta pensar que Andrew representa al ser humano vació por dentro: sin prejuicios, sin maldad, y al mismo tiempo, sin sentimientos o cualidades que nos permiten relacionarnos con nosotros mismos y con quien nos rodea.

A pesar de que Andrew es creado como robot, posee un defecto que le hace (ser) humano. En su búsqueda por alcanzar la humanidad física (o corporal), irá descubriendo emociones, sentimientos, sensaciones y cualidades humanas a las que nosotros, en muchas ocasiones, no damos importancia. Es a través de la mirada y de la vida de un robot, donde se puede observar que por el hecho de tener piel no significa tener tacto, que por el hecho de hablar no implica exhalar aliento, que por el hecho de tener un estómago robótico, no significa que la comida sea absorbida…

Durante la película, Andrew irá descubriendo el significado de la creatividad, de la búsqueda de la libertad, la resiliencia, el amor incondicional, el respeto, la amabilidad, el arte, el amor, el sexo, el humor, el enfado… Pero no puede sentirlo. ¿Descubrirlo pero no sentirlo? Todo queda en su cerebro positrónico.

file0001648447377Actualmente estamos acostumbrados a obtener todo de un modo rápido y eficaz. Solemos preferir la hamburguesa que está lista en 5 minutos y que nos la dan ya preparada, a ir a un restaurante donde hay que hacer una reserva, esperar a ser atentidos, que tengan que cocinarla y lo que puede llevar más tiempo de espera. Qué decir de ir al supermercado y comprar la hamburguesa para hacer, o la carne picada para hacer uno mismo la hamburguesa.

Las nuevas tecnologías, las prisas, el qué dirán, etc. no permiten disfrutar de lo que realmente tenemos aquí y ahora. Si tienes un momento (o quieres tenerlo), toma tu desayuno, almuerzo, merienda o cena con calma. Trata de notar cómo el alimento es saboreado, o cómo tu pareja, tus padres, tus amigos, te tocan y abrazan.

Son esas cualidades a las que nosotros estamos tan acostumbrados que no les prestamos atención, mientras que para Andrew (el robot), es su único objetivo fundamental de existencia: poder sentir absolutamente TODO.

Filmografía:

El hombre Bicentenario. (1999) [DVD] EE.UU. Chris Columbus.

Escrito por Jorge Perpiñá González

Jorge Perpiñá González

.- Psicólogo General Sanitario en Consulta Privada (Valencia).
.- Máster Universitario en Psicología General Sanitaria por la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia.
.- En formación como Terapeuta Gestalt en el ITG Valencia.
.- Máster Sanitario de Práctica Clínica (Modalidad Intensificación Práctica), organizado y dirigido por la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual (AEPCCC), la European Society of Psychology (ESP) y acreditado por la European Foundation of Psychology (EFP).

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