Distorsiones cognitivas (II)

Hace unas semanas, en el artículo Distorsiones cognitivas (I), hicimos una primera aproximación a lo que son las distorsiones cognitivas describiendo las más comunes. El presente artículo tiene un objetivo mucho más práctico que el anterior.

Una vez que hemos aprendido a identificar estos pensamientos que a menudo  provocan en nosotros cierto malestar, vamos a trabajar con ellos para conseguir reinterpretarlos de una manera más racional y positiva para darles otro sigificado y conseguir que nos permitan vivir más felices y tranquilos.

Hay varias formas de trabajar con este tipo de pensamientos, una manera de hacerlo es realizar un autoregistro,  en este apuntaremos el pensamiento que se nos pase por la cabeza en el mismo momento en el que aparezca.

Los pasos a seguir serian los siguientes:

–          Dibujamos en una hoja tres columnas donde se apuntará el pensamiento negativo que se acaba de tener, la distorsión cognitiva con la que se puede identificar el pensamiento (las más comunes son las que describimos en el artículo anterior) y por último, la respuesta racional que buscaremos para esta distorsión.

Encontrar  una respuesta racional para cada distorsión cognitiva no es tarea fácil pero con la práctica podremos llegar  a ser verdaderos expertos en el tema. Para que quede más claro, a continuación expongo un ejemplo:

Pensamiento Negativo: “Todos saben lo desorganizada que soy”

Distorsión cognitiva: Lectura del pensamiento (es imposible que sepamos lo que piensan TODOS)

Respuesta racional: A veces puedo ser desorganizada pero también es verdad que otras veces soy organizada y además no todas las personas del mundo piensan lo mismo sobre mí.

En resumen, para encontrar esta respuesta racional a nuestra distorsión cognitiva, debemos cuestionar nuestros propios pensamientos y hacernos preguntas del tipo: ¿En qué medida es cierto esto que estoy pensando? ¿De verdad SIEMPRE hago “cualquier cosa” mal? ¿Todo el día, todas las horas, todos lo minutos… lo estoy haciendo mal? ¿TODOS piensan lo mismo sobre mí, no hay ni una persona que no lo piense?

Para que este tipo de ejercicio sea útil se recomienda hacerlo por escrito siempre a través del autoregistro de las tres columnas (pensamiento automático-distorsión cognitiva-respuesta racional) y a ser posible de una manera regular, para que el efecto de esta nueva manera de interpretar nuestros pensamientos sea lo más beneficioso posible. Os animo a ponerlo en práctica y comprobar que realmente todos los pensamientos que tenemos, tanto positivos como negativos, influyen en nosotros mismos mucho más de lo que podemos llegar a imaginar y cómo dándole una nueva interpretación a esos pensamientos negativos podemos vivir mucho más felices.

Escrito por Ana Boned

Psicóloga en Centre de Psicologia Ara (Sabadell)
Terapia cognitivo conductual y breve
www.anabonedpsicologa.com

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