Del confort al misterio del reto

Fotografía de Marc Puig i Perez

Fotografía de Marc Puig i Perez

Este artículo está escrito en términos generales, ya que en todos los casos hay matices y cada persona es única en el mundo.

Nos encontramos en una sociedad que avanza a velocidad de vértigo. Esta rapidez nos dificulta  detenernos y tomar conciencia de lo que estamos viviendo. Dicho de otra manera nos, quedamos con la parte superficial, sin trascender al corazón ni llegar a los detalles, al verdadero goce de las cosas. Y nuestras vivencias se escurren y se diluyen apresuradamente a nuestro pasado.

De esta manera llenamos nuestro pasado, no vivimos nuestro presente y, ante preguntas de futuro, no sabemos qué responder. Simplemente avanzamos por inercia. ¿Pero hacía dónde?

Eso me recuerda un fragmento del libro de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carrol que expongo a continuación.

– ¿Querría decirme qué camino debo tomar para salir de aquí?

– Eso depende mucho del lugar adonde quieras ir.

– Me da lo mismo el lugar…

– Entonces no importa qué camino tomes.

Necesitamos saber dónde estamos, para decidir dónde queremos ir. Y eso nos lleva a tener que cuestionarnos muchas cosas. Implica detenerse y hacer una introspección de lo que nos gusta, y de lo que no nos gusta. Este es un primer paso.

¿Y después? Permítete un momento de soñar, volar, imaginar… incluso de recordar qué querías ser de pequeño. Esto es importante, forma parte de ti y hay que tenerlo en cuenta.

En coaching hablamos de la zona de confort. Esa zona metafórica en la que estás cuando te mueves en un entorno que dominas. Un sitio que te da bienestar, desahogo y, probablemente calma. Un buen ejemplo de zona de confort es esa cita que dice: “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Reflexiona a cerca de tus hábitos, rutinas, actitudes y comportamientos  que forman parte de tu zona de confort.

Pero también existe una zona de aprendizaje. Las personas proactivas centran sus esfuerzos en el circulo de aprendizaje. Circulo en qué uno mismo tiene un margen de actuación para ampliar su zona de confort, está en tus manos cambiar. ¿Qué estás haciendo para salir de tu zona de confort? ¿Qué pasos das para entrar en tu circulo de aprendizaje?

Asimismo existe un tercer círculo que tiene múltiples nombres. A mí me gusta el círculo misterioso. Es ese círculo dónde ocurren cosas. Hay personas que consideran este círculo como un peligro, una amenaza, una preocupación. En este caso las personas reactivas tienden a reducir los círculos de aprendizaje y de confort propagando el miedo a las personas que se cuestionan entrar en este círculo misterioso. Os suenan frases como; “y si te sale mal”, “y si te equivocas”, “y si…”

El arte de girar la tortilla; metafóricamente, es una habilidad que forma parte de los optimistas, de los positivos, de los atrevidos, y consiste en decir, ¿y si me sale bien? Si no lo hago, nunca lo sabré.

En este círculo misterioso, hay multitud de cualidades, energías, cosas maravillosas y también cosas despreciables y que no te gustarán. Sin embargo, tienes que ir con un foco para iluminarlas y saber cuáles escoger. Se trata de enfocar e ir a por lo que quieres, porque es la zona de los retos, de los sueños, de las oportunidades…

Te podrá parecer que tengas miedo a lo desconocido, pero si vas al corazón, si trasciendes te darás cuenta que en realidad es miedo a cambiar lo que eres, lo que haces y lo que tienes.

El coaching trabaja en creer en ti mismo para superar esta ambivalencia entre tus miedos y tus sueños.

Para concluir os dejo una cita que me dijeron hace un tiempo. Espero que os haga reflexionar. Dice así

Lo que tú no decidas probablemente lo harán otros por ti”.

 

Circulos

Escrito por Sergi Serrat

Diplomat en Treball Social i Màster en Coaching i Lideratge Personal

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