¿Dejarse llevar por la ansiedad o actuar?

El ser humano planifica. Es un hecho irrefutable ya que posee una región cerebral específica que le diferencia del resto de mamíferos, tanto primates como no: la corteza prefrontal (justo donde se ubica la frente). Esta zona, fue la última en aparecer en el homo sapiens sapiens y la que caracterizó a esta denominación evolutiva del hombre.

Como se ha señalado, esta zodescargana tiene que ver con la planificación, pero también con los juicios de valor, la ética y la moral, los prejuicios, la memoria de trabajo, etc. Por lo tanto, planificar a corto, medio y largo plazo se encuentra dentro de las funciones adaptativas y normales de las personas. Ahora bien, no somos robots y como sabemos, las diferentes zonas y estructuras  del cerebro interactúan entre sí dando lugar a procesos complejos que determinan nuestra forma de concebir el mundo y por lo tanto de actuar en él.

El sistema límbico (o emocional) influye en dicha corteza prefrontal (y viceversa). Esto, aplicado al concepto de planificación que nos ocupa, puede conllevar repercusiones tanto positivas (cuando se logra una planificación y una sintonía entre lo emocional y lo racional) o negativas (cuando los dos componentes no se equilibran entre sí o cuando sobre-planificamos acompañando con pensamientos negativos).

Cuando se dan repercusiones negativas, éstas pueden influenciar en la vida cotidiana y crear sentimientos y pensamientos irracionales que llevarán a un concepto nuevo: la ansiedad anticipatoria. Consiste en adelantar sucesos o emociones que no han ocurrido aún pero que condicionan enormemente nuestra forma de percibir el presente y de concebir el futuro así como la manera de actuar y/o pensar. En otras palabras “sobre-planificar”.

ansiedadLa ansiedad anticipatoria consiste en adelantar, sobre-planificar sucesos y/o emociones que no ha ocurrido aún.

Un ejemplo sería: “Tengo una reunión muy importante de empresa la semana que viene. Me tengo que preparar la ponencia (planificación), la haré de 3 páginas explicando los siguientes puntos […]. Seguro que me sale mal. Me pondré nerviosa y me echarán de la empresa. Me siento mal, me siento insegura, con complejos. Y, ¿qué haré si me echan? me busco otro trabajo? ¿qué haré? ¿y si me echan de casa por no poder pagar?”

Muchas personas evitan, escapan de aquello que tendrán que vivir por miedo a vivir o que se cumpla aquello que “supuestamente” creen que va a pasar. Además, es posible que somaticen con síntomas como vómitos, mareos, dispepsias, etc. Todo ello agregando el componente de pensamiento catastrofista. Otro fenómeno muy común que puede ocurrir es el de la profecía autocumplida: Se cumple aquello que temíamos de cierta situación debido a nuestra actitud y predisposición hacia ella.

¿Qué hacer? ¿Cómo solucionarlo?

Debemos asumir que vivimos en un mundo probabilístico donde todo y nada puede suceder. Es posible que no nos salga bien esa reunión pero tendremos más probabilidades de salir exitosos si nos la preparamos a conciencia. Existe la posibilidad de suspender un examen importante, pero tendremos más probabilidades de aprobar si nos lo preparamos con tiempo.

ansiedad_2Debemos diferenciar entre POSIBILIDAD y PROBABILIDAD. Todo es posible pero no todo es probable.

Por tanto, ante la ansiedad anticipatoria, una de las técnicas y recursos que podemos utilizar es pensar en términos de posibilidad y probabilidad.

Además, otro recurso es focalizar el locus de control interno. Es decir, tomar partido de aquello que queremos superar como dificultad utilizando nuestras herramientas y recursos. “Si sé que tengo una ponencia muy importante y no quiero que me pase ninguna de las cosas que se han comentado en el ejemplo, me prepararé dicha ponencia durante toda la semana dedicándole 2 o 3 horas diarias. Será un esfuerzo pero al menos estaré quemando todos los cartuchos necesarios para que me salga exitosamente”.

Para concluir, tan solo puntualizar que adelantar sucesos y sentirse mal, ansioso, con estrés ante ello, solo supone repercusiones negativas que en vez de ayudar, bloquearán nuestros recursos que son lo que, al fin y al cabo, nos ayuden a resolver adecuadamente aquello planificado.

Escrito por Vanessa Belmonte

Vanessa Belmonte

Psicóloga clínica.
Especialista en psicooncología, en tratamiento psicológico para el colon irritable y trastornos alimentarios.

Psicóloga de AACICAT.

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