Claves para vivir en el presente

Un niño parece no tener dificultad para vivir centrado en el presente, es capaz de disfrutar al máximo aquello que está haciendo en cada momento. ¿Cuándo olvidamos como lograrlo?

Desde que nacemos pasamos por diferentes fases de desarrollo a medida que crecemos, hay un momento alrededor de los 5 o 6 años en el que surge el “Yo mental”, comenzamos a identificarnos con la mente conceptual, donde el yo ya no es un manojo de sensaciones, impulsos y emociones sino un conjunto de símbolos y conceptos. En este momento clave  se toma conciencia de que existe un pasado y un futuro.

El hecho de poder anticipar el futuro supone también que la persona puede preocuparse y experimentar ansiedad, y el hecho de poder pensar en el pasado implica que se puede sentir remordimientos, culpa y rencor.

Esos sentimifrase segundo articuloentos de preocupación, ansiedad o culpa, rencor o remordimientos nos pueden  perseguir durante toda una vida si no los gestionamos adecuadamente, y la clave de esa gestión, es precisamente viviendo en el momento presente a través de una mayor conciencia.

Cuando nos educan en el colegio, no nos explican cómo vivir en equilibrio y paz interior, es algo que, si tenemos suerte, descubrimos por nosotros mismos y a base de ir tropezando con muchas dificultades. Éste aprendizaje es un aprendizaje que puede durar toda una vida.

Hay disciplinas que nos pueden ayudar a crecer interiormente, desde la psicoterapia hasta la meditación, existe gran diversidad y nos tocará a nosotros encontrar lo que nos funcione, pero aquí avanzaré algunos consejos para iniciarse en el vivir en el presente.

1.       Tener paciencia, pues llevamos muchos años viviendo de una manera determinada, y necesitamos aprender una nueva manera de pensar, sentir y actuar.

2.       Empezar por retos muy pequeños, pues si nos proponemos meditar 1 hora al día a los 3 minutos vamos a desistir. Se recomienda comenzar simplemente observándonos a nosotros mismos durante el día, tomando conciencia de cómo nos sentimos y detectando qué nos afecta y de qué manera.

3.       Trabajar el cuerpo a través del ejercicio físico. Vivimos en una de las culturas que realiza menos ejercicio físico y es absolutamente necesario ejercitar el cuerpo y ganar en conciencia corporal.

4.       Comenzar trabajando la respiración, es la base de toda técnica de meditación, así como de cualquier deporte, arte marcial, ioga, pilates, o disciplina como el canto, danza, etc… cabe modificar la forma en que respiramos.

5.       Mejor bien acompañado que solo. Ser autodidacta nos da seguridad en nosotros mismos pero avanzaremos mejor con una guía. El trabajo en grupo en temas de crecimiento personal es muy gratificante porque supone compartir y darse cuenta de que muchas personas piensan, sienten y actúan como nosotros.

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

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