Bienestar físico y mental

Es por todos sabido que la actividad física aporta muchos beneficios a nuestro organismo y es necesario que forme parte de nuestra rutina. Cuando normalmente se habla de actividad física se asocia esta palabra a un gimnasio y no es necesario; sustituir malos hábitos por gestos cotidianos mejorarían nuestra salud notablemente.

Alguien dijo una vez: «algo falla en una sociedad que va al gimnasio en coche».

No es necesario que entrenes como un deportista de élite o un culturista. El culturismo es un deporte, estar físicamente en forma, no.

Cito textualmente: la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar alguna actividad física que signifique un aumento de la frecuencia cardíaca por un periodo variable, dependiendo de la edad de cada persona. Esto se logra con cualquier tipo de movimientos corporales que impliquen gasto de energía. No solo comprende una rutina semanal en el gimnasio, sino que también incluye jugar, caminar, bailar, realizar las tareas domésticas o actividades recreativas” y se podrían citar mas ejemplos pero quien mejor que tu para hacerlo, piensa en tu día a día y seguro que podrás hacer pequeños o grandes cambios.

La ciencia dice que los beneficios van directos al sistema cardiovascular, locomotor, metabólico, endocrino y nervioso.

Previene enfermedades y mejora funciones no solo biomecánicas sino también el apetito, el sexo y el sueño. Es de antaño cuando los médicos recomendaban reposo absoluto para ciertas enfermedades, principalmente las cardiovasculares.

A nivel fisiológico queda claro que no hay que negarse a la actividad física y a nivel mental ¡tampoco!, mente-cuerpo están íntimamente relacionados.

La persona que haya sido capaz de abandonar unas horas la videoconsola, el mando a distancia o cualquier otra actividad no física por una que si lo es suelen tener mas energía, manejan mejor el estrés, tienen mayor poder de concentración, duermen mejor, son menos propensos a la frustración y suelen tener una vida social mucho más activa. ¿A acaso todo esto no es bueno para tu mente?.

Seré más técnico, durante y después de realizar ejercicio físico nuestro cuerpo libera unas sustancias llamadas «endorfinas» conocidas como las hormonas de la felicidad que se encargan de recorrer nuestro cuerpo generando una sensación de bienestar al finalizar nuestro entrenamiento.

Esa sensación también podría catalogarse como la responsable de sentirse satisfecho por el trabajo realizado, un «choca esos cinco» entre tu cuerpo y mente y un aliciente para tu próximo entreno.

De esta manera queda claro que la relación íntima que puede existir entre lo que piensas y lo que haces acaba repercutiendo en un beneficio global.

Quienes piensen que es mejor llegar a casa cansados y sentarse en el sofá o preferir una comida «basura» a un plato sano y equilibrado sabemos que están equivocados, tampoco hay que ser estrictos pero lo anterior mencionado debería ser puntualmente la excepción y no la regla porque ambas cosas, de forma positiva solo nos aportará un bienestar momentáneo y de forma negativa consecuencias físicas tanto visibles (obesidad, por ejemplo) y no visibles (entre otros; problemas cardiovasculares).

¿Y en la mente?…. adivina.

¡También!

Aparece el famoso sentimiento de culpabilidad y con el una larga cola que frecuentemente suele agobiarnos y estresarnos. ¿Recuerdas lo que he mencionado acerca del estrés?

Ser más felices.

La felicidad es un concepto subjetivo y variable a cada persona.

Técnicamente se define como una condición interna de satisfacción, hay factores que pueden condicionar la felicidad como la genética o externos como el nivel de estudios, ingresos o la actitud al enfrontar adversidades, disfrutar el día a día, las metas conseguidas, etc… y por supuesto ¡la actividad física!.

Importante es el papel que tiene realizar actividad física para bajar los niveles de tensión causados por la vida moderna, se puede definir como «pequeñas dosis de estrés controlado» porque decidimos cuando empezar y cuando acabar. Un claro ejemplo es salir a correr, al aumentar la frecuencia cardíaca necesitarás respirar más rápido.

Con el tiempo el aumento de pulsaciones y de la respiración (que son síntomas también parecidos al estrés) podrán ser reconocidos por tu mente y manejados de una forma mas inteligente; tu cuerpo ya no lo asocia a una «inyección» de estrés por el trabajo por ejemplo porque ya está acostumbrado a recibirlo en lo que he mencionado anteriormente; en «pequeñas dosis de estrés controlado».

Si hubiese que resumir este último párrafo diría «entrena tu mente».

Entrena tu mente y tu cuerpo y verás una gran disminución de la ansiedad, protección frente a la depresión, alivio de sus síntomas y la mejora en nuestro autoestima, nuestra motivación, auto-control y la auto-eficacia.

Todos somos diferentes, por eso es importante que las personas que padezcan algún problema físico consulten con su médico acerca del ejercicio más adecuado.

Escrito por Diego Pérez

Diego Pérez

Entrenador personal.
Técnico en musculación, fitness y actividades dirigidas.
Instructor del método Pilates Matwork.

Un comentario de “Bienestar físico y mental

  1. Me gustó mucho “entrena tu mente” mucha gente duda del beneficio de geationar el estrés y la ansiedad con algo de ejercicio fisico y es real q se obtienen gratos resultados!
    Muy buena tu reflexión!

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