¿Anuncios de navidad o mentiras?

La navidad, esa época del año en que pasamos las tardes en casa al lado de la chimenea, en familia, comiendo turrones, haciendo y recibiendo regalos, viendo como los niños juegan con sus regalos nuevos, mirando si nos ha tocado la lotería, y viendo como caen blanditos copos de nieve por la ventana.

navidadLa navidad es tan bonita… bonita? cuando despertamos de ese sueño nos podemos encontrar con otra realidad; peleas familiares, hermanos que no se hablan, calefacción al mínimo para ahorrar en la factura del gas, niños que no valoran los regalos y molestan constantemente con sus gritos y exigencias, etc… puede ser muy frustrante para una persona vivir semejante panorama.

Pero ¿de dónde sacamos que la navidad ha de ser de una determinada manera, ¿de dónde salen esas expectativas? no hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor para darse cuenta de que estamos rodeados de imágenes tan idílicas como irreales sobre la navidad.

Nos vamos a centrar en la publicidad en televisión. En esta época proliferan cuatro tipos de anuncios (exceptuando los que van dirigidos al público infantil): lotería, cava, turrón y colonia.

anuncios navidadCada una de estos anuncios se refieren a cuatro de nuestros pilares básicos: familia, sexo, dinero y fe. Veamos en detalle cada uno de ellos:

1. Familia: representada por los anuncios de turrón, rememoran el conocido “vuelve a casa por navidad“, nos presentan el escenario antes esbozado de familias unidas que se respetan mutuamente y que disfrutan celebrando las fiestas navideñas con grandes banquetes.

Pero lógicamente, para conseguir estar en harmonia con nuestros familiares, tendremos que trabajar en ello duramente, primero estando en paz con nosotros mismos y trabajando en las dificultades que podamos tener con cada uno de ellos, no es tan fácil como comprar una tableta de turrón.

2. Sexo: representado en los anuncios de perfumes y colonias, donde aparecen parejas de amantes apasionados, personajes jóvenes, atractivos, de cuerpos perfectos, que derrochan lujo, belleza y pasión.

Otra mentira que nos presenta el sexo de forma estereotipada, donde existe un feliz final, no nos planteamos que pasa al día siguiente cuando esos dos extraños se despiertan en una cama satinada de un hotel y no se reconocen sin el maquillaje de ella y el elegante traje de él. Personas anónimas que no tienen una relación personal, que viven superficialmente y que utilizan sus cuerpos.

3. Dinero: el cava siempre ha sido un símbolo de riqueza y prestigio social, y así aparece en los dorados anuncios que vemos por estas fechas, donde los protagonistas son personas elegantemente vestidas que brindan con este delicioso elixir.

El oro que aparece en estos anuncios está por todos lados, ya no se trata de riqueza, de disfrutar de un salario ganado honradamente, sino de derroche, de avaricia, de ostentación,.. unos valores poco navideños, todo hay que decirlo.

4. Fe: los anuncios de lotería representan la fe en la suerte, en la justicia universal que hace rico al que más lo necesita, es lo más parecido a pensar que existe un Dios justo que beneficia a las buenas personas.  Pensar que serás rico porque te toque la lotería no es muy realista, pero gracias a la fe podemos seguir insistiendo cada año en ello. Los anuncios de lotería son extremadamente sentimentales, porque así bloquean nuestra razón y compramos su producto por esperanza y no por un motivo lógico. Todos sabemos que probabilísticamente es más fácil que te caiga un rayo.

No necesitamos todo esto que nos venden, cada uno de los pilares que forman la vida de una persona los podemos desarrollar de forma positiva para nosotros, pero para poder mejorar como personas, para poder vivir en paz con nosotros y nuestro entorno, primero hemos de aceptar la realidad, con sus virtudes y sus defectos. La publicidad nos presenta una mentira, una mentira muy agradable y fácil de alcanzar, solo hay que comprarse una colonia para tocar el cielo y con un simple turrón sentirás que vuelves a los brazos de tu madre.

Todos estos anuncios tienen el objetivo de vender, están diseñados para hacer mella en nuestras debilidades, haciéndonos creer que podemos arreglar nuestros problemas consumiendo sus productos. Y realmente es así, por increíble que parezca, funciona, porque el proceso ocurre de forma inconsciente. Te invito a que la próxima vez que veas uno de estos anuncios observes qué emoción aparece en ti, para que puedas defenderte de esa manipulación.

Por último decir que la navidad no es lujo y superficialidad sino que es una oportunidad para reparar nuestros errores, es época de reflexión y descubrimiento. Cito a Graham Green cuando dice:

“Pienso que la Navidad es una fiesta necesaria; necesitamos un aniversario durante el cual podamos lamentar todas las imperfecciones de nuestras relaciones humanas. Es la fiesta del fracaso, triste pero consoladora.”

Escrito por Rosa Domingo

Rosa Domingo

Psicóloga clínica
Licenciada en psicología y psicopedagogía
Máster en psicología clínica cognitivo-conductual

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